El colapso en la economía china por el coronavirus
La Oficina Nacional de Estadísticas de China divulgó caídas récord
de la producción industrial, la venta al por menor o la inversión en activos
fijos, lo que, sumado a otros índices, anticipan una paralización en
múltiples ámbitos.
Según los expertos, los datos revelan la escala del daño causado por
el nuevo coronavirus (Covid-19) y aumentarán los cerotes de una recesión global.
Las
cifras se dieron a conocer el mismo día en que el número de muertes
relacionadas con covid-19 fuera de China sobrepasaron a las registradas en el
país asiático, (81.000 contagios y 3.230 muertes).
También coincidió con el drástico recorte de las tasas de interés
aprobado por la Reserva Federal de Estados Unidos, mientras las bolsas
continúan en caída libre alrededor del mundo.
La
producción industrial (que mide la actividad manufacturera, minera y de
servicios públicos) cayó un 13,5% interanual, la primera contracción desde
enero de 1990.
Las ventas al por menor, un indicador clave del estado del consumo
en la segunda economía mundial, descendieron un 20,5% interanual, el mayor
derrumbe desde que se tienen registros.
Mientras que la inversión en activos fijos, (que refleja gastos en
artículos que incluyen infraestructuras, propiedades, maquinaria y equipos) se
redujo un 24,5% interanual, otro récord a la baja.
Estos datos, además, se suman a las malas cifras de la industria
manufacturera en febrero, que se situó a su nivel más bajo desde 2005,
según se difundió a principios de mes.
La caída es en su mayoría resultado de las medidas tomadas por China
para contener la propagación del virus en el territorio, entre ellas, el cierre
de fábricas o tiendas en todo el país durante semanas después de las vacaciones
por el Año Nuevo lunar, que ya de por sí supone un fuerte parón.
Pese a que la segunda economía mundial vuelve poco a poco a la
marcha, la situación aún no ha vuelto a la normalidad.
Según el Índice Empresarial Nacional de la firma de investigación
Trivium, hasta el 16 de marzo la economía china estaba operando al 69,5% de la
producción normal.
"Las restricciones a la actividad industrial se han solucionado
en su mayoría. La gran preocupación ahora para las empresas es la
débil demanda", apuntaron desde la firma.
Y es que desde el principio de esta crisis una cosa ha estado clara
para los economistas: que el covid-19 afecta ambos lados de la economía, tanto
la cadena de suministro como la demanda.
El suministro de bienes y servicios se ve afectado porque las
fábricas y las oficinas cierran y como resultado la producción cae. Y
al mismo tiempo la demanda también lo hace porque los consumidores se quedan en
sus casas y dejan de gastar.
Pese
a los malos datos, las autoridades chinas insistieron en que las consecuencias
de la epidemia son "a corto plazo y controlables", anunciando que
tomarán medidas de estímulo para atenuar el golpe, según el comunicado de la
Oficina Nacional de Estadísticas.
Los medios oficiales citaron a expertos que se muestran optimistas
con la recuperación económica en los próximos meses, entre ellos, Liang Huang, (economista
jefe de la Corporación de Capital Internacional de China).
Según
el analista Julian Evans Pritchard, de la consultora británica Capital Economics, la contracción en la producción
industrial y de servicios sugería "que el crecimiento medio del PIB fue
del -13% en los dos primeros meses del año"
Sería
algo sin precedentes en la historia económica moderna de China ya que la última contracción del PIB en términos
interanuales fue en 1976.
Pese a los esfuerzos
del gobierno por redirigir el país hacia un modelo más basado en la demanda
interna, la segunda economía mundial sigue teniendo una fuerte dependencia de
la demanda exterior, por lo que la situación en otros países le afecta enormemente.
"Mientras
que las condiciones a nivel nacional deberían mejorar poco a poco en los
próximos meses", advirtió Evans-Pritchard, "la creciente interrupción
mundial derivada del coronavirus retrasará
el ritmo de recuperación".
Las estimaciones de
diferentes organismos se han ido ajustando a medida que el virus avanzaba y los
últimos pronósticos de bancos como ING sitúan el crecimiento chino del PIB para
2020 en el 4,8%, lo que supondría el mayor desplome en tres décadas.
Y, en
un mundo hiperconectado, en el que China tiene hoy un gran peso. China representa
un tercio de la fabricación a nivel mundial y es el mayor exportador de bienes
del mundo, lo que ocurra en el país asiático tendrá un impacto global.
McKinsey
diferencia entre dos escenarios: uno en el que se produce una rápida
recuperación, en el que se comprueba que el virus es estacional y para otoño
los gobiernos tienen las herramientas para frenarlo; o una ralentización mundial,
en el que virus no es estacional y los países deben mantener medidas de
prevención de contagios incluso si controlaron la epidemia, como en el caso de
China.
Incentivar a concienciarse del impacto económico de esta crisis es
una de las razones que puede haber llevado a China a publicar sus malos números
este mes, según expertos como Alicia García Herrero, economista jefe de
Asia-Pacífico en NATIXIS, (diseñador de soluciones en gestión de activos,
financiación, inversión, seguros y pagos).
"Una razón importante por la que China puede haber publicado
cifras tan malas, más allá de ayudar [a conseguir] la curva V: advertir al
mundo de cuán mal puede ponerse la situación para ellos e impulsar a la Fed y a
otros a reaccionar al desvanecimiento de la demanda global", señaló en
Twitter.
"Llamémosle coordinación por amenaza”.
He
escogido esta noticia porque creo que China es uno de los países que más
importancia tienen en el mundo a día de hoy y como ya he dicho en la noticia,
lo que suceda en China nos afectará a todos ya que vivimos en un mundo
hiperconectado y globalizado.
Andrea Serrano 4ºB
https://www.natixis.com/natixis/jcms/j_6/fr/accueil
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