CORONAVIRUS, CRISIS ECONÓMICA Y RENTA BÁSICA
En
enero de 1918 estalló la pandemia conocida como “gripe española", habían
fallecido más de 40 millones de personas, sin embargo la pandemia del coronavirus no
alcanzará las dimensiónes de aquella tragedia. Pero la crisis económica derivada
será mucho mayor.
El sistema económico global en los cuatro últimos decenios es mucho más frágil.
Entonces, la potencia ascendente, Estados Unidos, estaba en una situación buena. Su deuda estaba justo por encima del 50% de la renta nacional. Hoy, la deuda estadounidense está por encima del 150% de su renta nacional.
Además, la deuda corporativa es más elevada que nunca. Más del 90% de las empresas registradas en la lista "Fortune" van a sufrir interrupciones de la cadena de suministro por el coronavirus.
Estos indicadores señalan una increíble fragilidad económica, especialmente porque el endeudamiento privado y corporativo forman parte de las economías nacionales.
Si, las caídas de la bolsa de las últimas semanas se prolongan, las rentas de millones de personas de todo el mundo disminuirán, por lo que no podrán pagar sus deudas. Y otros reaccionarán recortando sus gastos, lo que reducirá la demanda y disparará el desempleo.
Muchos serán muy vulnerables a cualquier parón económico, millones de trabajadores, carecen de apoyo para hacer frente a los avatares de la crisis económica. Tendrá fuertes efectos multiplicadores que desembocarán en más gente sin hogar, más bancarrotas y más mortalidad.
Gobiernos e instituciones mundiales no deben repetir los errores cometidos tras la crisis de 2007-2008.
El asesinato del archiduque de Austria en agosto de 1914 fue la chispa que encendió de la Gran Guerra, es posible que la pandemia del coronavirus acabe siendo la chispa que comenzó la crisis económica mundial que se avecina, pese a no ser su causa fundamental
lo primero que hace falta es encontrar formas de proporcionar a nuestras economías más capacidad de resistencia social, económica y política.
Eso significa no caer en la nociva práctica de mezclar políticas de austeridad, el recorte del gasto público, con la expansión cuantitativa, los bancos centrales y el Banco Central El Banco Central Europeo inyectaran cientos de miles de millones de dólares, euros y libras en los mercados. Ello enriqueció aún más a los financieros, a costa de un crecimiento más lento y una desigualdad más marcada.
Los Gobiernos deberían dejar que el sector financiero se ajuste a lo que la mayoría de sus profesionales afirman que es, un mercado sin intervención directa del Estado. Y, en lugar de ello, deberían proporcionar a la gente corriente los medios para tener más resiliencia. La mejor forma sería garantizar a todos los miembros de nuestras sociedades una seguridad económica básica.
Sería apropiado aprovechar la situación para introducir un sistema de renta básica, al menos, mientras se prolongue la pandemia, que dé a cada residente del país una modesta retribución mensual, como derecho. Como estabilizador económico, para mantener la demanda y proporcionar más resiliencia a las personas, las familias y las comunidades.
Podría financiarse a una nueva serie de impuestos ecológicos. Es perfectamente factible.
Un sistema de renta básica ayudaría a luchar contra la crisis médica y contra la crisis ecológica. La creación de un espíritu de descrecimiento.
Serán necesarias otras políticas, la disminución del capitalismo de rentas. Pero los que no se enriquecen y las bolsas deberían ser prioritarios. Esta vez no debe haber espejismos. Tenemos que decir a nuestros Gobiernos: “¡Haced algo!”
En mi opinión estoy de acuerdo que el coronavirus afecta mucho a la economía, ya que hace que las personas nos quedemos en nuestras casas sin tener que ir a trabajar cerranndo la mayoría de las tiendas y provocando que no puedan vender, comprar... eso hace que no halla movimiento del dinero, salvo en los supermercados, farmacias... que puede llegar a un punto en el que no puedan tener determinados productos (eso creo yo que podría pasar si empeora está situación)
Pienso que si seguimos así, con la expansión del coronavirus, la economía se vera muy afectada como las industrias, las empresas, las escuelas... ya que hay muchas restricciones que no nos permite tener una forma de vida normal por culpa de esta pandemia. A este hecho hay muchos problemas que pueden acarrear unas consecuencias muy malas.
El sistema económico global en los cuatro últimos decenios es mucho más frágil.
Entonces, la potencia ascendente, Estados Unidos, estaba en una situación buena. Su deuda estaba justo por encima del 50% de la renta nacional. Hoy, la deuda estadounidense está por encima del 150% de su renta nacional.
Además, la deuda corporativa es más elevada que nunca. Más del 90% de las empresas registradas en la lista "Fortune" van a sufrir interrupciones de la cadena de suministro por el coronavirus.
Estos indicadores señalan una increíble fragilidad económica, especialmente porque el endeudamiento privado y corporativo forman parte de las economías nacionales.
Si, las caídas de la bolsa de las últimas semanas se prolongan, las rentas de millones de personas de todo el mundo disminuirán, por lo que no podrán pagar sus deudas. Y otros reaccionarán recortando sus gastos, lo que reducirá la demanda y disparará el desempleo.
Muchos serán muy vulnerables a cualquier parón económico, millones de trabajadores, carecen de apoyo para hacer frente a los avatares de la crisis económica. Tendrá fuertes efectos multiplicadores que desembocarán en más gente sin hogar, más bancarrotas y más mortalidad.
Gobiernos e instituciones mundiales no deben repetir los errores cometidos tras la crisis de 2007-2008.
El asesinato del archiduque de Austria en agosto de 1914 fue la chispa que encendió de la Gran Guerra, es posible que la pandemia del coronavirus acabe siendo la chispa que comenzó la crisis económica mundial que se avecina, pese a no ser su causa fundamental
lo primero que hace falta es encontrar formas de proporcionar a nuestras economías más capacidad de resistencia social, económica y política.
Eso significa no caer en la nociva práctica de mezclar políticas de austeridad, el recorte del gasto público, con la expansión cuantitativa, los bancos centrales y el Banco Central El Banco Central Europeo inyectaran cientos de miles de millones de dólares, euros y libras en los mercados. Ello enriqueció aún más a los financieros, a costa de un crecimiento más lento y una desigualdad más marcada.
Los Gobiernos deberían dejar que el sector financiero se ajuste a lo que la mayoría de sus profesionales afirman que es, un mercado sin intervención directa del Estado. Y, en lugar de ello, deberían proporcionar a la gente corriente los medios para tener más resiliencia. La mejor forma sería garantizar a todos los miembros de nuestras sociedades una seguridad económica básica.
Sería apropiado aprovechar la situación para introducir un sistema de renta básica, al menos, mientras se prolongue la pandemia, que dé a cada residente del país una modesta retribución mensual, como derecho. Como estabilizador económico, para mantener la demanda y proporcionar más resiliencia a las personas, las familias y las comunidades.
Podría financiarse a una nueva serie de impuestos ecológicos. Es perfectamente factible.
Un sistema de renta básica ayudaría a luchar contra la crisis médica y contra la crisis ecológica. La creación de un espíritu de descrecimiento.
Serán necesarias otras políticas, la disminución del capitalismo de rentas. Pero los que no se enriquecen y las bolsas deberían ser prioritarios. Esta vez no debe haber espejismos. Tenemos que decir a nuestros Gobiernos: “¡Haced algo!”
En mi opinión estoy de acuerdo que el coronavirus afecta mucho a la economía, ya que hace que las personas nos quedemos en nuestras casas sin tener que ir a trabajar cerranndo la mayoría de las tiendas y provocando que no puedan vender, comprar... eso hace que no halla movimiento del dinero, salvo en los supermercados, farmacias... que puede llegar a un punto en el que no puedan tener determinados productos (eso creo yo que podría pasar si empeora está situación)
Pienso que si seguimos así, con la expansión del coronavirus, la economía se vera muy afectada como las industrias, las empresas, las escuelas... ya que hay muchas restricciones que no nos permite tener una forma de vida normal por culpa de esta pandemia. A este hecho hay muchos problemas que pueden acarrear unas consecuencias muy malas.
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Bibliografía:
- Noticia
- RAE
- El País
- Imagen coronavirus
- Definición "resilencia"
- Definición "renta nacional"
- Coronavirus
Lu Manzano, 4ºB

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