El
presidente de los EEUU, Donald Trump, ha iniciado una guerra comercial contra
Europa, en la que España ha sido uno de los países afectados. Productos de la
empresa agroalimentaria se han visto afectados por la medida de aplicarles
nuevos aranceles hasta de un 25%, medida aprobada por la Organización Mundial
de Comercio (OMC).
España
exporta y, por tanto, vende al país de Trump aceite de oliva además de otros
productos como olivas o vino, que le reportan en euros al año, concretamente,
unos 420 millones en aceite (lo que supone unas 115000 toneladas al año), 315
en vino o 155 en aceitunas entre otros.
El
sector del aceite de oliva se verá afectado pues estos aranceles harán más
grande la crisis que está sufriendo por otros factores como la sequía, la
prolongada crisis de precios en el mercado de origen o la incertidumbre del
"brexit".
Sin
embargo, es importante señalar que las medidas de Trump no afectan a otros
países competidores en la importación de aceite de oliva como Italia, Grecia o
Portugal. Y ello supone grandes pérdidas para la economía española, ya que el
arancel impuesto desde EEUU para el aceite español, de un 25%, es muy elevado.
El comercio de China también se beneficia de estas medidas impuestas a nuestro
país.
Rafael
Rico, director de Asoliva quien opina que considera que el problema de los aranceles
es “de origen político y debería tener una solución política entre EE.UU. y la
UE”. Además opina que aunque la medida se plantee solo durante unos meses
"las marcas españolas gozan de un posicionamiento líder en la gran
distribución estadounidense y un arancel como este puede hacerlas desaparecer
de los lineales si perdura demasiado tiempo". "El excedente que, de
momento no es posible venderlo a otros países, hará que baje el precio del
aceite", lo que supondría un grave perjuicio no solo al sector de este
producto sino a la economía española.
Tanto el gobierno español (que, de momento, según algunos expertos está algo inactivo en este sentido) como los empresarios están buscando soluciones respecto a estos nuevos aranceles impuestos y que se han puesto ya en marcha desde el 18 de octubre, por considerar que es una medida discriminatoria. Algunas de ellas consisten en buscar socios en EEUU o crear empresas envasadoras allí o en otros países que no se vean afectados por estas medidas, como ya hacen en algunos otros lugares.
Productores de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón,
Comunidad Valenciana, Murcia, La Rioja y Cataluña, se han
manifestado en Madrid para denunciar la "crítica" situación que
atraviesan por las pérdidas derivadas de los bajos precios del aceite
de oliva en origen y reclamando soluciones.
En mi opinión, no entiendo por qué Trump ha subido tanto los aranceles. Esto dificulta el comercio de estos productos y perjudica la economía de los países afectados, uno de ellos España. La subida ha sido excesiva y ha ocurrido con poco tiempo de aviso. Tengo la sensación de que es una especie de guerra, no con armas militares, pero perjudicando con estas decisiones a muchas personas, a su economía e incluso a sus trabajos. Tampoco comprendo por qué en vez de dificultar el comercio del aceite de oliva no se facilita pues se trata de un producto que, en pequeñas cantidades, es muy bueno para la salud, además de tener otras aplicaciones fuera de la cocina (como hidratante de pieles muy secas, por ejemplo).
Al final, la conclusión que saco es que, en los temas económicos no influyen decisiones relacionadas con estos aspectos sino otras relacionadas con aspectos políticos y lucha por los intereses de los distintos países. Estos aranceles son, más bien, una guerra política y como consecuencia económica, de EEUU a la Unión Europea pues además de España hay otros países afectados por lo mismo como Francia o Alemania.
BIBLIOGRAFIA:
En mi opinión, no entiendo por qué Trump ha subido tanto los aranceles. Esto dificulta el comercio de estos productos y perjudica la economía de los países afectados, uno de ellos España. La subida ha sido excesiva y ha ocurrido con poco tiempo de aviso. Tengo la sensación de que es una especie de guerra, no con armas militares, pero perjudicando con estas decisiones a muchas personas, a su economía e incluso a sus trabajos. Tampoco comprendo por qué en vez de dificultar el comercio del aceite de oliva no se facilita pues se trata de un producto que, en pequeñas cantidades, es muy bueno para la salud, además de tener otras aplicaciones fuera de la cocina (como hidratante de pieles muy secas, por ejemplo).
Al final, la conclusión que saco es que, en los temas económicos no influyen decisiones relacionadas con estos aspectos sino otras relacionadas con aspectos políticos y lucha por los intereses de los distintos países. Estos aranceles son, más bien, una guerra política y como consecuencia económica, de EEUU a la Unión Europea pues además de España hay otros países afectados por lo mismo como Francia o Alemania.
BIBLIOGRAFIA:
Leyre
García Barrena 4º ESO B


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